Descripción
Piedras de motor: placas de bornes cerámicas para motores y resistencias
Las piedras de motor son placas de bornes de cerámica que se montan en la caja de conexiones de motores eléctricos y resistencias industriales. A ellas llegan los extremos de los bobinados o de los elementos calefactores, y sobre ellas se conecta la alimentación mediante espárragos roscados, tuercas y puentes. El nombre viene de su aspecto: una pieza cerámica maciza, dura y blanca que en el taller siempre se ha llamado «piedra». También se conocen como placas de bornes, regletas de motor o bornas de motor.
Las suministramos como recambio y para equipos nuevos, dentro de nuestra gama de otros elementos y accesorios para resistencias: placas de cuatro y seis orificios y placas con espárragos roscados y tuercas, como las de las fotos. Si se te ha partido o quemado una placa de bornes y tienes el equipo parado, aquí te explicamos cómo identificar la pieza y qué datos necesitamos para localizar el recambio.
Para qué sirve la placa de bornes
Una piedra de motor cumple tres funciones a la vez. Fija mecánicamente los extremos de los bobinados o de las resistencias. Los aísla entre sí y respecto a la carcasa, que está conectada a tierra. Y permite cambiar la forma de conexión desde fuera, sin tocar el interior del equipo.
Conexión en estrella o en triángulo
En una placa de seis bornes quedan accesibles los seis extremos de los tres bobinados o de las tres resistencias de un equipo trifásico. Habitualmente se disponen en dos filas de tres. Para conectar en estrella, se unen con puentes los tres bornes de una misma fila. Para conectar en triángulo, se colocan tres puentes que unen cada borne de una fila con el que tiene enfrente. Así, un motor marcado 230/400 V se conecta en triángulo a una red de 230 V entre fases y en estrella a una de 400 V.
En resistencias trifásicas
Muchas resistencias industriales trifásicas, como los calentadores de inmersión con brida o los paquetes de resistencias de calderas, llevan su propia placa de bornes con el mismo sistema de puentes. La elección entre estrella y triángulo depende de la tensión de la red y de la tensión de cada elemento. Lo explicamos con ejemplos en nuestro artículo sobre la resistencia de inmersión trifásica.
Construcción de las piedras de motor
Cuerpo cerámico
El cuerpo es de porcelana o de esteatita. La cerámica no se deforma con el calor que llega desde el bobinado o desde la resistencia, aísla muy bien y no se carboniza si salta un arco. En muchos motores pequeños la placa es de plástico termoestable, pero en equipos que se calientan, como resistencias, motores de ventiladores de hornos o equipos que trabajan muchas horas seguidas, la cerámica es la opción más segura.
Espárragos, tuercas y puentes
Los bornes son espárragos roscados, habitualmente de latón o de acero, que atraviesan la placa y quedan sujetos a ella. Sobre cada espárrago se colocan el terminal de ojal del cable, la arandela, el puente si lo hay y la tuerca. Las métricas habituales van de M4 a M10, según el tamaño del equipo y la intensidad que tiene que pasar. Los puentes suelen ser pletinas de latón o de cobre.
Cuatro o seis orificios
La placa de seis orificios es la de los equipos trifásicos que se conectan en estrella o en triángulo. La de cuatro se usa, por ejemplo, en algunos motores monofásicos o en resistencias con dos circuitos. Además de los orificios de los bornes, la placa lleva sus propios taladros de fijación a la caja, y su posición es tan importante como el número de bornes a la hora de buscar recambio.
Terminales y cables que llegan a la placa
Usa terminales de ojal del diámetro del espárrago y adecuados a la sección del cable. Un ojal demasiado grande apoya mal y se calienta. En resistencias que trabajan calientes, los cables que llegan a la placa suelen ser de níquel o de cobre niquelado con aislamiento de fibra de vidrio, porque un cable convencional no aguantaría la temperatura de la caja.
Piedras de motor, regletas y otras cerámicas: no las confundas
En el almacén de mantenimiento es fácil mezclar piezas cerámicas que se parecen. Estas son las diferencias:
- Piedras de motor: placas de bornes fijas, con espárragos y tuercas, que forman parte del motor o de la resistencia. Permiten conectar en estrella o en triángulo.
- Regletas cerámicas: fichas de porcelana con tornillo prisionero para empalmar un cable con otro en zonas calientes. No llevan puentes ni sustituyen a la placa de bornes de un equipo.
- Cerámica para resistencias eléctricas: soportes, aisladores y piezas que van dentro de la resistencia. En algunos termos y calentadores se habla de «piedras» cerámicas para referirse a los aislantes que alojan el hilo, pero no son placas de bornes.
Cuándo hay que cambiar la piedra de bornes
Revisa la placa cada vez que abras la caja de conexiones. Estos síntomas indican que toca sustituirla:
- Grietas o un trozo partido, aunque el equipo siga funcionando.
- Un espárrago que gira al apretar la tuerca o que se mueve en su alojamiento.
- Zonas ennegrecidas, marcas de arco o restos de carbonilla entre bornes.
- Roscas pasadas o espárragos doblados.
- Tuercas y puentes con color de recalentamiento.
Una placa rajada no se pega ni se repara. La grieta acumula polvo y humedad, y por ahí acaba saltando un arco entre fases o a masa. Sustituirla cuesta mucho menos que rebobinar un motor o cambiar una resistencia quemada.
Por qué se rompen
Las causas más habituales son el apriete excesivo, los terminales montados sin arandela, la vibración y los golpes al manipular la caja. También los puntos calientes: un terminal flojo se calienta, dilata el espárrago y acaba fisurando la cerámica a su alrededor. Si una placa nueva vuelve a fallar en el mismo borne, el problema no está en la placa, sino en el terminal, en el cable o en la carga de esa fase.
Cómo identificar el recambio correcto
Las placas de bornes no son universales. Antes de pedir la pieza, reúne estos datos:
- Número de bornes y su disposición: en una fila, en dos filas de tres o en otra configuración.
- Distancia entre ejes de los bornes, en horizontal y en vertical.
- Medidas exteriores de la placa: largo, ancho y grueso.
- Taladros de fijación: número, diámetro y distancia entre ellos.
- Métrica de los espárragos, que puedes sacar midiendo la rosca o probando la tuerca.
- Datos del equipo: potencia, tensión e intensidad que figuran en su placa de características.
- Una foto de la placa montada y otra desmontada, con una regla al lado.
Con esos datos podemos buscarte una pieza equivalente aunque la original ya no se fabrique o el equipo no tenga marca visible.
Montaje y apriete correcto
- Desconecta el equipo, comprueba la ausencia de tensión y bloquea el interruptor.
- Haz una foto de la disposición de cables y puentes antes de soltar nada.
- Retira tuercas, puentes y terminales, y marca cada cable con su borne.
- Limpia el asiento de la placa: restos de carbonilla o polvo metálico pueden crear derivaciones.
- Monta la placa nueva apretando los tornillos de fijación de forma alterna y sin forzar. La cerámica es dura, pero frágil.
- Coloca terminales, arandelas, puentes y tuercas en el mismo orden que tenías. Aprieta firme, sin pasarte: un exceso de par raja la placa o hace girar el espárrago.
- Comprueba el aislamiento entre bornes y a masa con un medidor de aislamiento antes de dar tensión.
- Tras las primeras horas de trabajo, revisa el apriete. Las dilataciones asientan las conexiones.
Aplicaciones habituales
- Motores eléctricos de bombas, ventiladores, compresores y reductores.
- Motores de ventiladores de recirculación en hornos y estufas.
- Calentadores de inmersión trifásicos, como las resistencias con brida o racord normalizado.
- Paquetes de resistencias eléctricas para calderas y acumuladores.
- Baterías de calefacción por aire y hornos con caja de bornes propia.
En las resistencias, la placa de bornes suele ir dentro de un cabezal o caja de conexiones, junto a la brida o al soporte. Ahí recibe el calor que sube por la propia resistencia, y por eso las piedras de motor cerámicas son la opción habitual frente a las placas de plástico.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llaman piedras de motor?
Es el nombre de taller para las placas de bornes cerámicas: por su aspecto de piedra blanca y maciza. En catálogos técnicos aparecen como placas de bornes o regletas de motor.
¿Puedo cambiar una placa de plástico por una cerámica?
Si coinciden el número de bornes, las distancias entre ejes, la métrica y la fijación, sí, y ganas resistencia al calor. Mándanos las medidas y lo confirmamos.
¿Vienen con espárragos, tuercas y puentes?
Depende de la pieza: hay placas lisas con orificios y placas con espárragos y tuercas. Dinos qué tienes montado y te indicamos la opción equivalente.
¿Qué pasa si aprieto demasiado las tuercas?
La cerámica puede rajarse o el espárrago puede girar en su alojamiento. Aprieta firme, sin forzar, y revisa tras las primeras horas de trabajo.
¿Sirven también para resistencias, no solo para motores?
Sí. Muchas resistencias trifásicas usan el mismo tipo de placa para conectar en estrella o en triángulo.
Pide presupuesto de piedras de motor
Para preparar el presupuesto necesitamos:
- Número de bornes y disposición.
- Distancia entre ejes, medidas exteriores y taladros de fijación.
- Métrica de los espárragos y si necesitas tuercas y puentes.
- Tipo de equipo, potencia y tensión.
- Cantidad y fotos de la pieza actual.
Suministramos y enviamos a toda España. Llama o escribe por WhatsApp al 676 240 399, rellena el formulario de esta ficha o entra en nuestra página de contacto. Te respondemos en 24 h, con el criterio de un equipo que suma más de 20 años en el sector de las resistencias industriales.